jueves, 4 de julio de 2013

Divagando

Y volvemos. Aquí son las 03:30 a.m. y  no tengo ni la más mínima pizca de sueño, no tengo nada en la cabeza y eso es ideal para escribir; pero no quiero escribir canciones, quiero escribir lo que sea... y acabo de descubrir que no tengo más lugar para escribir "lo que sea" que este blog, aunque tal vez ya nadie lo lea.

Me ha ido bien, no me quejo; me he dedicado a la música y me ha dado frutos, trabajo de eso. Voy a tocar  a restaurantes, bares y teatros frecuentemente y la gente empieza a reconocerme en las calles de este pequeño país, dentro de poco ya saldrá al aire mi primer demo y estoy disfrutando todo esto mientras dure... pero no he venido a escribir de música, solo era algo que valía la pena mencionar.

Mi padre se ha marchado del país, ha habido unos cuantos problemas con su empresa y ha tenido que viajar a Perú para arreglar las cosas; he estado viviendo con mi madrastra y mi hermano menor estos últimos meses, es casi como vivir solo. Es un poco duro tener que mantenerse mitad con lo que me envían y mitad con lo que gano de la música, pero, como he dicho; no me quejo, la verdad que hasta me agrada más el modo de vida que estoy llevando: tengo una novia genial, mi música da frutos, estudio en la universidad y la paso de lo mejor en mi tiempo libre con amigos y demás; Mookba siempre está presente.

03:43 a.m. Y me da por recordar...

Hace cinco años y medio le di click por primera vez al enlace de un tal "Foro de los daimonions", ese del fondo naranja chillante del que muchos hablan con la nostalgia que se merece. Por más dramático, cursi, meloso, mariquita que esto suene; cambió mi vida.
Hace poco le mencioné a Arturo que casi todos nosotros los veteranos del foro eramos unos niños-adolescentes bastante solos... y raros jaja, es divertido que en una etapa tan melancólica de nuestras vidas como esa se nos haya presentado una oportunidad de obtener tres cosas: un amigo en ti mismo, un amigo en otras personas y el sentido de pertenencia a un grupo. De repente me encontré cada mañana entrando por la puerta del colegio hablando con lo que yo visualizaba como una armiña en mis hombros y todas las tardes entrando emocionado a un foro de internet para preguntar, responder y jugar en uno que otro post. Y así pasó un año, un año lleno de las tribulaciones normales de un niño de 13 años, que dio fin a una etapa de introducción a mi mismo y abriendo paso a una nueva: Gata negra.

El cambio a esta forma, que estoy seguro de llamar estable, fue como el comienzo de todo lo demás. La comunicación con tu daimonion abre paso a poder fijarse en detalles que de otra forma no te fijarías, te puedes auto-examinar constantemente y que cosa más increíble irte dando cuenta de como vas evolucionando con el paso del tiempo y como se refleja en ellos, saben de quienes hablo.

Y las cosas siguieron, de allá para acá es imposible contarlo todo, pero contar como empezó es siempre algo bonito y aquí estamos, sobrellevando lo que se nos presenta entre "los dos" que al final solo es uno, pero ustedes entienden lo que es volverse loco y hablar en plural de vez en cuando... yo ya lo hago tan poco que se me hace raro, siendo Mookba a la única que le hablo de ella misma.

Así me despido, sin haber llegado a ningún punto concreto, nada más queriendo ocupar el tiempo de la madrugada escribiendo y recordando un poco el foro, ese del fondo naranja chillante del que muchs hablan con la nostalgia que se merece.